Cualquiera puede hacer historia; pero sólo un gran hombre puede escribirla". Oscar Wilde
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miércoles, 6 de abril de 2011

Parroquia de la Inmaculada (Calle Real)

Parroquia de la Inmaculada (Calle Real)  

 Corría el año de 1.400, concretamente el 16 de enero, cuando don Gonzalo de Mena y Roelas (arzobispo de Sevilla) cedió perpetuamente a los frailes de la Tercera Regla de San Francisco, la iglesia parroquial de San Juan de Aznalfarache a la que pertenecía la primitiva ermita de Santa María de la Concepción situada en la Calle Real de Castilleja de la Cuesta, que por aquellos años y hasta el de 1.634 perteneció a la jurisdicción de la vecina Villa de Tomares.
     Ya a comienzos de 1.615, esta ermita fue elevada a parroquia por el arzobispo Pedro de Vaca de Castro y Quiñónez. De enorme importancia fueron las restauraciones llevadas en su arquitectura a mediados del siglo XVIII (1752) y durante el primer tercio del XIX (1834); su fachada principal adquiere su actual fisonomía con la espadaña que se construye a comienzos del siglo XX.
     El templo consta de una sola nave cubierta con tejado a dos aguas, una cabecera con bóveda vaída y la corona la citada espadaña; posee adosadas tres capillas: la Sacramental,  la de María Santísima de los Dolores, y la Bautismal. La puerta se halla situada a los pies. El interior es bastante rico y se encuentra bastante bien conservado. El retablo mayor, procedente del desaparecido convento de Mínimas de la Calle Sierpes de la capital hispalense, es obra de Cristóbal de Guadix, construido entre 1702 y 1706 y es una pieza barroca compuesta de tres calles y una rica decoración resaltando sus columnas salomónicas y las esculturas que se intercalan entre sus espacios. El camarín principal está ocupado por la imagen de la Inmaculada Concepción, obra del escultor Gumersindo Jiménez Astorga de 1878.
     En el muro del Evangelio, mirando al retablo mayor, hay un primer retablo que contiene cuatro imágenes: en el centro se halla una escultura de San José del siglo XVIII; a su derecha una Santa Clara, del siglo XVII, y a su izquierda Santa Inés. Sobre el banco del retablo se cobija en un apequeña hornacina la talla de un Niño Jesús, del siglo XIX, donado a la Hermandad Sacramental por don José Marín Oliver. Más adelante se ve otro retablo donde hay un Calvario compuesto por imágenes de tamaño natural: Nuestra Señora de la Piedad y  el Cristo de la Vera-Cruz, ambos del siglo XVII, y San Juan del XVIII.
     A los pies de la nave se hallan dos hornacinas que guardan una Custodia Procesional del siglo XIX, y la Imagen de la Virgen del Carmen, del XIX. Sobre la puerta de entrada, hay un coro alto, con un órgano del siglo XVIII, procedente de la iglesia hispalense de San Juan de la Palma.
     En el muro de la Epístola se abren las citadas capillas respecto al altar mayor: la primera es la Sacramental o del Sagrario, en cuyo altar se encuentra la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, obra de mediados del siglo XVIII, atribuida a Ruiz Gijón. Destaca en esta dependencia el zócalo de azulejos realizado por el maestro local Juan Oliver Míguez entre los años 1940-50. Seguidamente está la capilla de la Virgen de los Dolores, construida en 1.965. Preside esta la imagen de María Santísima de los Dolores, obra tallada en el siglo XVIII y reformada a finales del XIX para poder procesionar; esta citada imagen, junto con las citadas de la Inmaculada y Jesús del Gran Poder, son la titulares de la Hermandad que se ubica en el edificio: “PONTIFICIA, REAL E ILUSTRE HERMANDAD SACRAMENTAL DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE LA SANTÍSIMA VERA CRUZ Y SANGRE DE JESUCRISTO, NUESTRO PADRE JESÚS DEL GRAN PODER Y MARÍA SANTÍSIMA DE LOS DOLORES”.
      Al salir de esta capilla y siguiendo por la nave derecha de la nave central, encontramos un retablo donde vemos la Imagen de San Juan del Prado, del siglo XVII y las de Santa Marta y el Corazón de María. Un poco más adelante hay una repisa tallada y dorada que cobija una escultura del siglo XVII de San Antonio de Padua. La última capilla, muy cerca de la puerta del templo, es la Bautismal, en cuyo centro se ubica una Pila de Bautismo de mármol blanco.
     Debemos destacar la magnífica colección de pinturas, oleos sobre lienzo, que se reparten por los muros del templo, la mayoría de estos procedentes del desaparecido convento de Nuestra Señora de la O de Castilleja de la Cuesta, en especial los cuatro pintados por el maestro Juan de Roela a comienzos del siglo XVII. 

lunes, 14 de marzo de 2011

Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol

Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol

La Parroquia de Santiago Apóstol cuyos orígenes se remontan al siglo XIII es de planta rectangular, llamado de salón con la nave principal con cubierta de crucero y dos laterales a un agua. Como figura en una lápida que hay en la nave de la Epístola esta iglesia fue derribada por su estado ruinoso y reedificada ampliándola en 1883 costeada por Doña Nicolasa del Campo, Marquesa del Loreto en memoria de su esposo Don Pablo Capetillo.

La torre es musulmana hasta el cuerpo de campana que data del siglo XIII y que fue cristianizada con la construcción de éste, en su interior se puede contemplar su origen con unas escaleras angostas que conducen hasta el campanario.
Se puede observar que está construida con ladrillos de gran tamaño, los techos de los tramos de escaleras son bóveda, las escaleras son igualmente de ladrillos muy estrechas dadas las dimensiones de la torre. Es una construcción que guarda mucha similitud  con la de la Giralda de Sevilla de igual procedencia.

La decoración pictórica actual de la cubierta de la nave central es realizada al fresco por el pintor local Juan Oliver Míguez, se pueden observar distintos estilos todos con una gran cantidad de hermosos detalles también se debe a Juan Oliver la azulejería que hay en la iglesia y la Capilla Sacramental.

Tiene capilla bautismal en la que hay una pila bautismal de barro vidriado verde con gran riqueza en su ornamentación, esta fechada en el 1502, siendo ésta una de las tres que existen en España, las otras se encuentran en Palencia y Las Palmas de Gran Canarias. Esta capilla está presidida por un crucificado de tamaño académico del siglo XVI.

En esta iglesia hay imágenes de gran calidad artística y belleza. Estas son procedentes del  Convento de la O de la Orden de San Francisco, se puede ubicar en la actual calle Convento, esta es la procedencia del nombre de la calle, frente a lo que hoy es el Ayuntamiento.
En la nave del Evangelio está la Virgen de la O, es una talla del siglo XVII de Francisco de Ocampo y la policromía es de Pacheco, representa a la Inmaculada en posición arrodillada con la particularidad de que está embarazada y en su vientre hay un hueco donde esta alojado un Niño Jesús.
Esta imagen la encargó y donó al Convento la hija del Conde Duque de Olivares por una promesa que hizo por los problemas que tuvo en su embarazo.
Junto al altar de la Virgen de la O se encuentra una Inmaculada, siglo XVII que se atribuye a los talleres de Alonso Cano.
En la Capilla Sacramental están San Pedro de Guzmán y San Pedro Nolasco ambas del siglo XVII; en la cabecera de la nave del Evangelio se sitúa la capilla del Señor de los Remedios obra del año 1705 de Marcelino Roldán, esta imagen tenía los brazos articulados y era la imagen con la que representaban el Sermón del Descendimiento ya esto se dejó de celebrar y al Señor se le fijaron los brazos evitando con esto movimientos que podían dañar la imagen al procesionar en la Urna.

A la cabecera de la Urna hay un grupo escultórico  compuesto por María Magdalena, s. XVII, San Juan Evangelista, s. XVIII, atribuida a Hita del Castillo y una Virgen Dolorosa, s. XVIII, que está muy reformada ya que era una talla de busto a la que se le puso candelero para poder procesionar en el paso del Duelo que salía detrás de la Urna hasta que este paso se reemplazó por el de palio.

En la nave de la Epístola hay una imagen de San Francisco de Asís del siglo XVII que sostiene en una mano una cruz de plata y en la otra un guión también de plata en el que está el escudo franciscano.
Al final de la nave del Evangelio hay dos puertas una conduce a la cripta donde están los enterramientos de la Marquesa de Loreto y su esposo, hoy no visitable, y la otra es la escalera que conduce al coro donde hay un órgano (s. XVIII) y a ambos lados los escudos de armas del Conde Duque de Olivares y el de la Orden de Alcántara.

En la nave de la Epístola hay un cuadro de la Virgen del Rocío y es el boceto que hizo Juan Oliver del retablo cerámico que hizo para el Ayuntamiento donde está colocado.